domingo, 2 de marzo de 2014

Cosquillas [Post-LR: FFXIII]



En muchos sentidos, el hecho de que Hope todavía no hubiera recuperado del todo su verdadera apariencia adulta frustraba a Lightning sobremanera. Crecía mucho más rápido de lo normal, pues en sólo seis meses ya tenía el aspecto de un joven de dieciséis años, pero aun así tener que esperar era irritante para ambos.

Pero, en otras cosas… resultaba bastante práctico.

Aquella mañana Lightning se había despertado temprano, como de costumbre. El horario de sueño de Hope variaba, pero aquella noche había vuelto a tener otra de sus horribles pesadillas y le había costado volver a dormirse. Por eso la joven decidió dejarle descansar tranquilo.

Era ya casi mediodía y Hope no daba señales de vida. Lightning suspiró, sacudiendo la cabeza, y subió las escaleras al piso superior de la pequeña casa que compartían. 

Se apoyó en el marco de la puerta de la habitación, observando la delgada figura del chico dormir plácidamente entre las sábanas. Le sabía mal tener que despertarle… Se le antojaba tan adorable. Un sentimiento que poco a poco iba siendo sustituido por el atractivo de Hope a medida que crecía, pero que aún perduraba en su aspecto adolescente.

Pero tenía que despertarle, o si no, aquella noche no dormiría. 

Lightning se acercó a la cama, se arrodilló a su lado para quedar a su altura y sacudió levemente su hombro.

-Hope-le dijo con una sonrisa. No obtuvo más respuesta que un leve gruñido, e insistió con algo más de fuerza-. Venga, marmota. Es hora de levantarse.

-Mpf… -el joven se dio la vuelta arrebujándose entre las sábanas, más dormido que despierto-Déjame un poco más…

Lightning suspiró, cruzándose de brazos. Cuando Hope tenía el sueño pesado, era casi imposible hacerle reaccionar.

Pero entonces se le ocurrió una idea. Ahora que Hope aún no había recobrado su cuerpo adulto y aún no era tan alto como ella, le sería más fácil poner aquello en práctica.

-Muy bien, Hope. Tú lo has querido.-murmuró Lightning, esbozando una maliciosa sonrisa. Rápida como el rayo, haciendo honor a su nombre, se subió a la cama, encajonó a Hope entre sus brazos y le inmovilizó las piernas con las suyas.

- … ¿Light?-aun medio nublados por el sueño, los ojos verdes de Hope trataron de enfocarla, desconcertados-¿Qué estás…?

Sin darle tiempo a concluir la pregunta, Lightning hizo recorrer sus dedos por los costados del chico, con aquella traviesa sonrisa dibujada en sus labios. Al momento, Hope se encogió sobre sí mismo, instintivamente tratando de proteger sus flancos, al tiempo que una risa ahogada escapaba de su garganta.

-¡No, Light! Por favor, ¡cosquillas no!-pudo decir entre risas, tratando sin éxito de librarse de ella, pero Lightning jugaba con ventaja. Atacó sin piedad sus costados, su vientre, su cuello, con tanta rapidez que Hope no podía siquiera ver venir las manos de la joven.

-Esto es lo que pasa cuando me ignoras… -dijo Lightning maliciosamente, atrapando con destreza su brazo derecho para deslizar sus dedos por sus costillas-Qué poca consideración tienes…

-¡Vale, vale! ¡Lo siento, Light!, pero, por favor, ¡para!-Hope apenas podía respirar de la risa, retorciéndose como podía para protegerse de las cosquillas. Lightning ignoró sus súplicas y siguió a lo suyo, riendo también, contagiada por la risa del chico.

-Haberlo pensado antes. Ahora toca pagar las consecuencias.

Durante unos minutos más, Lightning siguió torturando a Hope entre cosquillas, hasta que, sin previo aviso, él hizo acopio de fuerzas y se las arregló para revolverse y derribarla, atrapándola de la misma forma que ella le había inmovilizado antes.

-Ya te tengo… -sonrió Hope, travieso, respirando entrecortadamente, con el rostro teñido de escarlata, su cabello plateado más revuelto de lo normal y la camisa blanca totalmente arrugada. Sujetaba las muñecas de Lightning, aunque ella no hizo ningún esfuerzo por liberarse.

-Oh, vaya… -Lightning le obsequió con la misma sonrisa juguetona-Parece que no estás tan dormido como parecía. Has conseguido pillarme por sorpresa y todo…

Hope se inclinó hacia ella, sin perder aquella sonrisa que a Lightning la volvía loca, algo que él sabía perfectamente. Detuvo su rostro a apenas un centímetro del de ella; la joven sentía su aliento sobre sus labios.

-Mira que acorralarme de esta forma, Light… -murmuró Hope sin apartar sus ojos de los de ella, mirándola fijamente con una chispa pícara-Qué poco respeto tienes por mi espacio personal.

Antes de que ella pudiera replicar, el chico cerró la distancia entre ellos, posando sus labios sobre los de Lightning y presionando suavemente, arrancándole a la joven un suspiro que quedó ahogado en el beso. Inmediatamente se relajó, como siempre que Hope tomaba la iniciativa, dejándose llevar.

-Mira quién habla-protestó Lightning en broma cuando se separaron, enarcando las cejas-. Me reclamas por invadir tu espacio personal cuando eres el primero que se apunta a hacer lo mismo.

-Y más que podría hacerlo… -Hope rió por lo bajo, acompañando sus palabras recorriendo el cuello de Lightning con sus labios lentamente-Pero aún no ha llegado ese momento.

Lightning rió, y atrapada como estaba, frotó su nariz contra la frente de Hope para llamar su atención al tiempo que intentaba liberar sus piernas de las suyas.

-Eres tú el que no quieres-cuando Hope alzó la cabeza, le robó un rápido beso, y le miró fingiendo enfurruñarse-. Menudo caballero estás hecho, que tu dama tenga que pedirte que invadas ese espacio…

-No me tientes-Hope sonrió pícaro, aunque se había ruborizado tanto como ella-. ¿Qué te parece si te pago con tu misma moneda?

-Ah, no. Ni hablar-Lightning se revolvió, riendo, tratando de quitarse a Hope de encima-. ¡Ni se te ocurra hacerme cosquillas tú a mí!

-Eres tú quien ha empezado, Light-objetó Hope, deslizando con deliberada lentitud un dedo por el costado de la joven-. Donde las dan, las toman.

-¡Encima que lo he hecho por tu bien!-se enfurruñó Lightning, aunque no le duró mucho la expresión cuando una pequeña risa escapó de su boca-Después de lo de anoche, ¿no te ha venido bien reírte un poco?

La mirada de Hope se dulcificó al comprender lo que Lightning había pretendido con aquel ataque de cosquillas. Miró a la joven con tanto amor en los ojos que por unos segundos Lightning se quedó sin respiración, perdida en aquellos iris del color verde del mar.

Pero, enseguida, Hope le dedicó aquella traviesa sonrisa suya, y atrapó sus labios entre los suyos en un beso juguetón que Lightning no dudó en devolverle.

-Siendo así, permíteme que te devuelva el favor… Siempre que estés de acuerdo en que invada tu espacio personal.

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