En muchos sentidos, el hecho de que Hope todavía no hubiera
recuperado del todo su verdadera apariencia adulta frustraba a Lightning
sobremanera. Crecía mucho más rápido de lo normal, pues en sólo seis meses ya
tenía el aspecto de un joven de dieciséis años, pero aun así tener que esperar
era irritante para ambos.
Pero, en otras cosas… resultaba bastante práctico.
Aquella mañana Lightning se había despertado temprano, como de
costumbre. El horario de sueño de Hope variaba, pero aquella noche había vuelto
a tener otra de sus horribles pesadillas y le había costado volver a dormirse.
Por eso la joven decidió dejarle descansar tranquilo.
Era ya casi mediodía y Hope no daba señales de vida. Lightning
suspiró, sacudiendo la cabeza, y subió las escaleras al piso superior de la
pequeña casa que compartían.
Se apoyó en el marco de la puerta de la habitación, observando la
delgada figura del chico dormir plácidamente entre las sábanas. Le sabía mal
tener que despertarle… Se le antojaba tan adorable. Un sentimiento que poco a
poco iba siendo sustituido por el atractivo de Hope a medida que crecía, pero
que aún perduraba en su aspecto adolescente.
Pero tenía que despertarle, o si no, aquella noche no dormiría.
Lightning se acercó a la cama, se arrodilló a su lado para quedar
a su altura y sacudió levemente su hombro.
-Hope-le dijo con una sonrisa. No obtuvo más respuesta que un leve
gruñido, e insistió con algo más de fuerza-. Venga, marmota. Es hora de
levantarse.
-Mpf… -el joven se dio la vuelta arrebujándose entre las sábanas,
más dormido que despierto-Déjame un poco más…
Lightning suspiró, cruzándose de brazos. Cuando Hope tenía el
sueño pesado, era casi imposible hacerle reaccionar.
Pero entonces se le ocurrió una idea. Ahora que Hope aún no había
recobrado su cuerpo adulto y aún no era tan alto como ella, le sería más fácil
poner aquello en práctica.
-Muy bien, Hope. Tú lo has querido.-murmuró Lightning, esbozando
una maliciosa sonrisa. Rápida como el rayo, haciendo honor a su nombre, se
subió a la cama, encajonó a Hope entre sus brazos y le inmovilizó las piernas
con las suyas.
- … ¿Light?-aun medio nublados por el sueño, los ojos verdes de
Hope trataron de enfocarla, desconcertados-¿Qué estás…?
Sin darle tiempo a concluir la pregunta, Lightning hizo recorrer
sus dedos por los costados del chico, con aquella traviesa sonrisa dibujada en
sus labios. Al momento, Hope se encogió sobre sí mismo, instintivamente
tratando de proteger sus flancos, al tiempo que una risa ahogada escapaba de su
garganta.
-¡No, Light! Por favor, ¡cosquillas no!-pudo decir entre risas,
tratando sin éxito de librarse de ella, pero Lightning jugaba con ventaja.
Atacó sin piedad sus costados, su vientre, su cuello, con tanta rapidez que
Hope no podía siquiera ver venir las manos de la joven.
-Esto es lo que pasa cuando me ignoras… -dijo Lightning
maliciosamente, atrapando con destreza su brazo derecho para deslizar sus dedos
por sus costillas-Qué poca consideración tienes…
-¡Vale, vale! ¡Lo siento, Light!, pero, por favor, ¡para!-Hope
apenas podía respirar de la risa, retorciéndose como podía para protegerse de
las cosquillas. Lightning ignoró sus súplicas y siguió a lo suyo, riendo
también, contagiada por la risa del chico.
-Haberlo pensado antes. Ahora toca pagar las consecuencias.
Durante unos minutos más, Lightning siguió torturando a Hope entre
cosquillas, hasta que, sin previo aviso, él hizo acopio de fuerzas y se las arregló
para revolverse y derribarla, atrapándola de la misma forma que ella le había
inmovilizado antes.
-Ya te tengo… -sonrió Hope, travieso, respirando
entrecortadamente, con el rostro teñido de escarlata, su cabello plateado más
revuelto de lo normal y la camisa blanca totalmente arrugada. Sujetaba las
muñecas de Lightning, aunque ella no hizo ningún esfuerzo por liberarse.
-Oh, vaya… -Lightning le obsequió con la misma sonrisa
juguetona-Parece que no estás tan dormido como parecía. Has conseguido pillarme
por sorpresa y todo…
Hope se inclinó hacia ella, sin perder aquella sonrisa que a
Lightning la volvía loca, algo que él sabía perfectamente. Detuvo su rostro a
apenas un centímetro del de ella; la joven sentía su aliento sobre sus labios.
-Mira que acorralarme de esta forma, Light… -murmuró Hope sin
apartar sus ojos de los de ella, mirándola fijamente con una chispa pícara-Qué
poco respeto tienes por mi espacio personal.
Antes de que ella pudiera replicar, el chico cerró la distancia
entre ellos, posando sus labios sobre los de Lightning y presionando
suavemente, arrancándole a la joven un suspiro que quedó ahogado en el beso.
Inmediatamente se relajó, como siempre que Hope tomaba la iniciativa, dejándose
llevar.
-Mira quién habla-protestó Lightning en broma cuando se separaron,
enarcando las cejas-. Me reclamas por invadir tu espacio personal cuando eres
el primero que se apunta a hacer lo mismo.
-Y más que podría hacerlo… -Hope rió por lo bajo, acompañando sus
palabras recorriendo el cuello de Lightning con sus labios lentamente-Pero aún
no ha llegado ese momento.
Lightning rió, y atrapada como estaba, frotó su nariz contra la
frente de Hope para llamar su atención al tiempo que intentaba liberar sus
piernas de las suyas.
-Eres tú el que no quieres-cuando Hope alzó la cabeza, le robó un
rápido beso, y le miró fingiendo enfurruñarse-. Menudo caballero estás hecho,
que tu dama tenga que pedirte que invadas ese espacio…
-No me tientes-Hope sonrió pícaro, aunque se había ruborizado
tanto como ella-. ¿Qué te parece si te pago con tu misma moneda?
-Ah, no. Ni hablar-Lightning se revolvió, riendo, tratando de
quitarse a Hope de encima-. ¡Ni se te ocurra hacerme cosquillas tú a mí!
-Eres tú quien ha empezado, Light-objetó Hope, deslizando con
deliberada lentitud un dedo por el costado de la joven-. Donde las dan, las
toman.
-¡Encima que lo he hecho por tu bien!-se enfurruñó Lightning,
aunque no le duró mucho la expresión cuando una pequeña risa escapó de su
boca-Después de lo de anoche, ¿no te ha venido bien reírte un poco?
La mirada de Hope se dulcificó al comprender lo que Lightning
había pretendido con aquel ataque de cosquillas. Miró a la joven con tanto amor
en los ojos que por unos segundos Lightning se quedó sin respiración, perdida
en aquellos iris del color verde del mar.
Pero, enseguida, Hope le dedicó aquella traviesa sonrisa suya, y
atrapó sus labios entre los suyos en un beso juguetón que Lightning no dudó en
devolverle.
-Siendo así, permíteme que te devuelva el favor… Siempre que estés
de acuerdo en que invada tu espacio personal.